martes, 26 de mayo de 2009

El fracaso no existe.

No. El fracaso no existe. No es un hecho. Solo es una idea. Es un juicio, una opinión. No tiene realidad concreta.

Es el peor hijo de la soberbia.

El fracaso es una sentencia de muerte autoimpuesta,

un hachazo a la compasión, una apisonadora de la ternura,

una losa que aplasta la cabeza del que se siente fracasado

un callejón sin salida

una autodestrucción.

Foto de Ana Matey



Decir no he conseguido lo que quería es la simple constatación de un hecho, que tal vez en sí mismo tiene mucho interés. El no conseguir algo puede ser una manera de conocernos mejor, conocer nuestros límites, quienes somos más allá de los modelos que nos impone nuestro entorno: sociedad, amigos, familia, compañeros de vida y de trabajo que tanto influyen a la hora de marcar nuestros objetivos.



Por todas partes nos hablan del éxito y del fracaso.

La palabra fracaso es terrible, es un juicio destructor que valora negativamente y de manera perentoria un estado de cosas que puede tener mucho interés.

Si me propongo subir al K2 y no lo consigo puedo pensar que soy un fracasado. Pero ¿no será mejor pensarlo de otra manera? Tal vez soy demasiado mayor, no tengo la preparación suficiente, no tengo la motivación necesaria….. Este ejemplo parece extremo pero muchas veces nos comportamos así, exigiéndonos cosas que, para nostros, son imposibles.


Fallar en un examen es muy interesante. Es un acontecimiento lleno de información apasionante sobre quienes somos, nosotros, los que nos juzgan, el sistema de valoración...


Tu chica se va con otro, no es el fracaso de la pareja:es porque estamos vivos y todo se mueve...


Cuando no logramos algo la primera lección es una colleja: ¡eh! despierta, que no te ves, ¡ píllate! .

Es doloroso, pero es una extraordinaria oportunidad para tomar conciencia.

4 comentarios:

  1. ¿Y qué hay de "quien la sigue la consigue"
    y "si quieres, puedes"?, y "quien algo quiere, algo le cuesta" y ya el último y más fashion "Yes, we can"? Pues sí, Pilar, es verdad que a veces tienes que rendirte a la evidencia de tu imposibilidad, por el motivo que sea, pero que no sea porque lo has intentado todo. Y entonces, si aún así no funciona, es cuando puedes decir: "lo intenté y no fue posible" y "lo que no puede ser, no puede ser, y además es imposible", pero que por mi no quede.

    Y nosotras no nos damos por vencidas tan facilmente, y lo bueno que tenemos es que somos positivas y pensamos "sucede lo que conviene" y "no hay mal que por bien no venga".

    Y así es, hay que asumirlo y aprender. Pero volver a intentarlo en otra ocasión, aunque vuelvas a ¿fracasar? ¿y si no?

    Sigue así, campeona.

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  2. la experiencia me ha enseñado que lo que te toca ocurre y lo que no, no te llega por mucho que te empeñes. Hay que saber luchar sin agarrotarse, y, los que somos ambiciosos y soberbios, aceptar y rendirnos.

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  3. Pues yo he conseguido dejar de fumar.

    P.S.: No he conseguido tocar con Eric Clapton

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  4. Como dice el refrán, “Nunca es tarde si la dicha es buena”. Estoy comenzando a leer desde el principio tu Blogger. La verdad es que llevas toda la razón en cuanto a que el fracaso no existe. Existe la constancia, la fe en uno mismo y el aprender de los errores para mejorarnos. Eso sí viendo si lo que queremos conseguir tiene algún tipo de limitación que nosotros tenemos.

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