viernes, 14 de diciembre de 2018

Toreando la CENSURA: Historia de Marquitos

Cuando la izquierda democrática, abierta y libertaria prohíbe describir la realidad, porque se ve cuestionada, siempre nos queda la poesía.



6 comentarios:

  1. Las ideas las tenemos y en las creencias estamos, nos tienen.
    A los creyentes hay que dejarlos seguir a sus pastores, cualquier argumento es una tentación y provoca una reafirmación de la fe, con cilicio si hace falta. Ya la religión con San Pablo nos explica como se sale de las creencias... y como el creyente, deben vivir felices, en cuanto se cae de un caballo se sube a otro.
    Saludos

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  2. Bien visto, Pilar. Yo siempre me pregunte porqué Marx enfrentó al trabajador con el empresario industrial, y no con el financiero. Pero te propongo otro cuento:

    Adolfito se sentía muy alemán, y quiso formar un imperio con todos los pueblos alemanes, con la excepción de un país alpino controlado por los financieros... Recordarás que en 'Sonrisas y Lágrimas' la familia se refugió en ese país donde los soldados de Adolfito no iban a entrar. ¿Por qué no?

    Te lo propongo para tu nuevo cuento.

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  3. Buenísimo. buenísimo Pilar. Gracias por tus geniales historias.

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  4. Vaya lote de gilipolleces. Pilarita que no tiene p. ídea, seguro porque nunca ha tocado ni el forro de La Ideología Alemana, se pone a criticar lo que desconoce. Habla de que Marx y Engels critican la ideolgía alemana en su conjunto. Como si la ideología fuera una y monolítica a lo largo de los tiempes.
    A ver, chica, simpleces y tonterias a parte, lo que Marx y Engels hicieron, fue un ruptura con las tesís idealistas y especulativas hegelianas y feuerbachina, conceptos ídeologicos que circulaban en la sociedad alemana de 1845.
    Sin acritud nena, la prxima vez dedicate a algo para lo que estés más dotada...como lavar platos. En el mundo actual hay demasiada estupidez e ignorancia como para ir por la vida sembrando más.

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    Respuestas
    1. Creo que no has escuchado el cuento con atención sino con prejuicios.

      Eso de que crítico La ideología alemana en su conjunto te lo ha sacado de la manga.

      Y el desprecio hacia los que lavan platos te retrata.

      Supongo que tú tienes a alguien que te lave tus platos.

      De todas formas cuando el ataque es ad hominem es que no hay verdaderos argumentos.

      El insulto es el único recurso que le queda a una persona que no sabe argumentar.

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    2. Sí, claro, Artús. Las 'nenas' a lavar platos...
      Y tú a repetir sumisamente el dogma de que la filosofía de Hegel era 'especulativa' mientras que el socialismo de Marx era 'científico'.
      Se necesita ser intelectualmente sumiso... abyectamente sumiso...

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